sábado, 21 de julio de 2007

CAMINAR, CAMINAR, CAMINAR

Caminar es uno de los ejercicios más fáciles de realizar. Son innumerables los beneficios de esta actividad en relación directa a la mejora del estado físico en general, tratamiento de diferentes enfermedades, rehabilitación y disminución del estres. Para la realización de este ejercicio debe tenerse en cuenta algunas pautas muy simples, que favorecen el pleno beneficio de la práctica: es importante elegir un circuito que permita caminar ininterrumpidamente, y que presente terreno plano. La vestimenta debe ser liviana y cómoda, y el calzado debe ser deportivo y con buena amortiguación pero la suela no debe ser tan alta que comprometa el equilibrio.

¿Caminar ayuda a controlar el peso?

Para perder peso se necesita estar en movimiento. Caminar a paso moderado por 30 a 60 minutos quema grasas y lleva a una aceleración del metabolismo. Antes de caminar es necesario una etapa de precalentamiento. Los músculos deben elongarse y el corazón acelerarse gradualmente. Después de los 10 minutos de caminata inicial, el cuerpo comienza a consumir el azúcar disponible. El ritmo de caminata óptimo para lograr quemar grasas es a un paso en el cual podamos dialogar sin fatigarnos El tiempo es variable según el estado físico previo, pero la meta es alcanzar los 30 a 60 minutos, incrementando un 50 al 70% la frecuencia cardíaca.

La siguiente es una tabla estimativa de las frecuencias cardíacas a alcanzar segun la edad:

Años

Latidos / minuto

20

100-150

25

98-146

30

95-142

35

93-138

40

90-135

45

88-131

50

85-127

55

83-123

60

80-120

65

78-116

70

75-113

Camine llevando la frecuencia cardíaca óptima para su perfil (según la tabla anterior) durante 30 a 60 minutos. Antes de finalizar disminuya la marcha, camine despacio por 5 minutos. Termine elongando bien todos los músculos, incluyendo los brazos.

Si no hay tiempo suficiente para realizar el programa de caminata completo, puede ser fraccionado: Realice siempre una entrada en calor, camine con ritmo lento y haga ejercicios de estiramiento. Camine según su frecuencia óptima por 10 minutos. Vuelva a elongar otros 5 minutos. Siga este esquema tantas veces como pueda durante el día. Los ejercicios son acumulativos a lo largo del día.

OTRA OPORTUNIDAD

Si te digo que salió una nueva pastilla que mejora tu salud: detiene la diabetes, baja el colesterol, alivia la hipertensión, disminuye el peso, contrarresta la depresión... seguramente salís corriendo a comprarla, ¿no es así?

Bien, tengo buenas noticias: esa pastilla existe y fue descubierta hace muchos años, siglos podríamos decir.

Deberías saber también que es de venta libre.
¡¡¡¡No podés perder la oportunidad de tenerla!!!!
Quizás a esta altura estarás pensando en esas marcas conocidas que dan vuelta por el mercado, aquellas que sobreviven a los fracasos de muchas personas en el intento de mejorar su salud.
Pero no es así, ésta es realmente efectiva.


La pastilla a la cual me refiero es la actividad física.


Y ahora te pregunto... ¿por qué saldrías corriendo a comprar una pastilla maravillosa y no harías lo mismo con la actividad física, si ambas tienen el mismo resultado?

Por qué no darte una oportunidad más e intentar mejorar con salud, sin alterar a tu pobre cuerpo con químicos.
Por qué no dejar los químicos para más adelante, cuando nuestro cuerpo cansado no pueda arreglárselas solo.

Si consumimos desde jóvenes productos para mejorar, ¿qué nos queda para más adelante?
¿No ganaríamos, acaso, oportunidades para vivir más años si nos reserváramos los medicamentos para tiempos posteriores?

Demasiadas preguntas, ¿no?
Me voy a caminar.